Un milagro llamado Da Vinci en la médicina

Un milagro llamado Da Vinci en la médicina

La medicina es sin lugar a dudas uno de los campos donde se ha aprovechado más los desarrollos en tecnología para diversos propósitos, hoy vamos a hablar sobre el desarrollo de un sistema quirúrgico inspirado en un genio como lo fue Leonardo Da Vinci. ¿Te interesan como la tecnologia y la medicina se mezclan para el bienestar del ser humano? Sigue leyendo un milagro llamado Da Vinci.

Todos llegamos al mundo siempre de la misma manera, bajo circunstancias similares y mayormente en el mismo lugar. En una sala de quirófano con nuestra anonadada madre recostada sobre una camilla, a la vez que esta se encuentra rodeada por un equipo de instrumental médico, a la espera de poder extraer de su vientre al ya formado feto quien prontamente iniciara su vida orgánica de manera independiente.

Sin embargo en ese instante en el cual comenzamos a vivir de manera extrauterina, no somos capaces siquiera darnos cuenta de la dependencia a la tecnología que ya tenemos existiendo. Durante los últimos meses habremos sido escaneados digitalmente en incontables ocasiones para así visualizar nuestro perfecto desarrollo embrionario, y ahora poco tiempo después de ello, un equipo médico a través de notables herramientas cualitativas nos da el empuje para poder vivir.

Quizá en instantes como ese no lo pensemos, pero las células de nuestro cuerpo ya se están preparando para lo que nos toca afrontar durante nuestras próximas siete décadas, en donde nuestros órganos externos e internos serán víctimas de la entropía natural y se enfrentaran por tanto a un incontable número de enfermedades, pestes y degeneraciones que harán notable mella en nuestra salud. A veces dichas fluctuaciones pueden ser contadas por una simple gripa, en los casos más graves sin embargo, se podría hablar de daños generalizados como cualquier tipo de cáncer, diabetes, fracturas, hemorragias, politraumatismos, enfermedades cardiacas, venéreas e inclusive el coma y la muerte.


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La tecnología en la actualidad se perfecciona de manera cada vez más rápida en numerosos campos del conocimiento. Y de la misma manera en como nuestro cuerpo no es perfecto en sí mismo, la ciencia que los estudia, (la medicina) tampoco lo es, imperfecciones que como nos lo demuestran los últimos avances, pronto en un futuro podrían desaparecer.

Hasta este momento la técnica más avanzada respecto a la cirugía abdominal es la laparoscopia, consistente en la revisión manual de la cavidad torácica usando para ello la complementación de un lente óptico (torre de laparoscopia) con el cual se visualizan los órganos en medio de su trabajo interno.

un milagro llamado da vinci tecnica

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Desde hace décadas, incontables médicos cirujanos alrededor del mundo han sido conscientes de que esta técnica acarreaba incontables desventajas así como un sin número de riesgos para los pacientes. La exposición de los órganos internos trae como consecuencia una notable mella en el afectado, además de acarrear consecuencias tanto intra como postoperatorias para su cuerpo, entre las que se pueden nombrar las principales infecciones y complicaciones de todo tipo.

Por otra parte, la anatomía corporal en las múltiples áreas de trabajo en ocasiones impone el cirujano un tal grado de complejidad que existe visiblemente el límite en el cual su capacidad manual y visual se ven notablemente reducidas y limitadas para el tipo de experimento que el sistema requiere.

La búsqueda por la precisión y la exactitud en el ámbito quirúrgico estuvo durante décadas en la cabeza del mundo medico exigido y  apremiado a la vez por las constantes intervenciones que resultaban excesivamente complejas. Sorprendentemente la respuesta que cientos buscaban se encontró inesperadamente ubicada en un área científica totalmente ajena a la medicina e inspirada por la mentalidad misma de un genio del pasado cuyo legado se remontaba ya hacía más de quinientos años: Leonardo Da Vinci.

En el año de 1995, en Sunnyvale, California fue fundada la empresa estadounidense Intuitive Surgical,  corporación cuyo propósito fue lograr la perfecta amalgama entre la salud y la tecnología. Su fundador, un egresado de la Universidad de Berkeley, era uno de esos progresistas que se decantan por pensar que el cuerpo humano es una máquina, y que por tanto debería ser trabajado como un aparato más. En cualquiera de los ámbitos que esta requiriese.

Fue a partir de este básico principio corporal que dicha empresa en el año 2000 y luego de más de un centenar de horas de investigaciones y desarrollo de procesos, la Intuitive Surgical de California, con la aprobación de la FDA, (Administración de Alimentos y Medicamentos) lanzaron al mercado al gran primer prototipo del Sistema Quirúrgico Da Vinci, actualmente reconocido a nivel mundial por su avanzada tecnología de punta a la hora de las intervenciones quirúrgicas más desarrolladas.

La irrupción de este sistema le proporciono una revolución entera en el área de la electro medicina profunda. Su misión primordial era la de establecer una nueva relación simbiótica del médico-tecnología con la estructura anatómica de su paciente, reduciendo la imprecisión manual existente, amplificando la visibilidad de las áreas afectadas y permitiendo sobre todo al equipo, trabajar desde un ambiente tridimensional en contraposición a la pantalla clásica tradicional de la laparoscopia.

En toda la década que este robot, lleva en vigencia ha sufrido tres importantes cambios en su configuración, sin embargo su esencia sigue siendo la misma.

Su plataforma, ergonómica y moderna, brinda incontables beneficios tanto al médico como al paciente, brindando un área de mejoría respecto a la composición física corporal y a la modificación de la misma.  Su versatilidad respecto a su aplicabilidad en todas las clases de cirugías complejas es realmente sorprendente. Abarcando desde la urología y ginecología, pasando por las intervenciones cardiotorácicas, pediátricas, la cirugía colon-rectal y la esofágica, hasta terminar en la maxilofacial y la otorrinolaringología con las delicadas estructuras anatómicas del sistema respiratorio y la nariz.

La estructura del sistema da Vinci, cuenta con un equipamiento de tres plataformas: La primera de ellas, la “Consola principal”, posee una pequeña pantalla con mandos incorporados en donde el cirujano puede sentarse y dirigir tranquilamente la operación. Sus manos, anteriormente colocadas en la cavidad abierta del paciente ahora manejan una serie de soportes, provistos de sensores digitales que convierten a los movimientos de los dedos del doctor en pulsos de energía electromagnética que se transmiten mediante cables a las siguientes fases del proceso.

El segundo equipamiento se le es llamado “Torre de visión”, la cual cumple con la básica función de mostrarle al equipo de trabajo la plataforma de acción en el cuerpo del tratado, es decir, la estructura del órgano que está siendo manejado, ello permite optimizar la operacionalizacion del mismo ya que el doctor solo influye sobre su morfología solamente en base a las coordenadas digitales traducidas por el dispositivo.

La última parte por supuesto es quizá la más representativa y desconcertante de todas.  El “Carro Quirúrgico” el cual no hace más que brindar sostén al árbol de brazos automatizados los cuales a su vez soportan y manipulan las herramientas que ingresaran al cuerpo del paciente. Aquí es cuando los movimientos de la mano del operador se convierten en impulsos mecánicos que transforman, modifican y suprimen la actividad celular beligerante en el tejido del examinado.

un milagro llamado da vinci

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Algunas de las herramientas incorporadas son procedentes de alta tecnología que buscan conseguir la mayor precisión en el quirófano, poniendo por supuesto a la relación entre hombre maquina a prueba una vez más. Clínicamente el equipo viene diseñado para desempeñarse en áreas anatómicas en extremo delicadas, y cuya precisión requerida es a tal extremo que la mano humana no puede imitar.

La página web del prestigioso Centro Medico Teknon, en Barcelona, España se hace eco de esas beneficiosas características describiéndolas perfectamente en tres ámbitos como: “visualización, precisión y destreza”.

Otras fuentes web inclusive llegan a predecir su evolución futura en el mercado. Autores médicos como Johan Palou, inclusive han llegado a afirmar que en próximos modelos del aparato, el medico podría operar a mayor distancia del paciente, en una sala contigua quizás e inclusive en su domicilio propio.

Equipos como El Sistema Quirúrgico Da Vinci, vienen a demostrarnos que la tecnología médica aún no ha alcanzado su más pronto umbral. Sin embargo en el ilimitado universo de las Tics, se busca inclusive  superar los límites que el mismo ser humano se impone. Quizá mucho más allá de sus orígenes históricos sea esa la razón por la que este equipo tecnológico ha resultado ser tan atractivo para múltiples sectores alrededor del mundo.

Fuentes médicas calculan que ya para el año 2014, ya se encontraban operativas más de tres mil unidades de cirugía robótica actualmente, y en diversas partes del mundo.

El territorio de trabajo de este equipo excede los límites de los Estados Unidos y se ha extendido a importantes naciones de Europa, Asia y América del Sur. Resultando fácilmente accesible para todas aquellas personas capaces de pagar por su precio estándar de dos millones de dólares americanos.

Por supuesto, sería imposible concluir el presente artículo sin resaltar que todo este tipo de proezas mecánicas no podrían construirse sin la ayuda y sagacidad de la informática, de la preparación previa de la traducción del lenguaje del hombre al lenguaje de una máquina, que hace posible la existencia de sinapsis entre su anatomía general y la virtualización del conocimiento.

Misma óptica desarrollada por aquel genio del renacimiento, obsesionado por comprender la anatomía del hombre y por quien ahora cinco siglos después soportaría a la inventiva de un equipo de desarrolladores estadounidenses quienes se propusieron la meta de que a través de su prototipo, miles de personas a lo largo y ancho del mundo, pudieran comprender perfectamente la importancia de querer vivir como lo hizo en su día el mismísimo Leonardo Da Vinci.

Este es un post de invitado de Abraham Nuñez de elcodigoabrh, quien es un joven estudiante, empresario, comprometido con el estudio de la razón y la fe. Entusiasta, redactor de artículos periodísticos, creyente de que para el ser humano los limites no existen, sino que todo proviene de su propio pensamiento. Puedes ponerte en contacto con el en su web o dejando un comentario en este post, si también deseas escribir un post de invitado en el blog con todo gusto puedes hacerlo.

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